☑️ Tipo de baterías de coches, duración y cuidados

A finales del siglo XIX se construyó la primera batería cuyo objetivo era instalarse en un coche. Fue en 1888, cuando el sultán otomano (actual Turquía) Abdul Hamid II, solicitó que diseñaran para él un coche que, entre sus características, contuviese una batería como sistema de alimentación adicional.

En aquélla época, el uso de dichas baterías estaba restringido a vehículos con diseños personalizados que fueran solicitados con ese extra específicamente por el cliente. El producto estaba orientado a un estrato específico de la sociedad que lo pudiera pagar.

Ese fue el momento en que se inició la transición entre las manivelas y los acumuladores como forma de generar la electricidad necesaria para el arranque, lo que facilitó y popularizó el uso de vehículos de motor.

La función de la batería en el vehículo moderno

Conozcamos un poco más acerca de este producto simple pero enormemente imprescindible: las baterías de coches. A pesar de haber sido un accesorio, este artefacto forma parte indispensable en el funcionamiento del coche puesto que entrega la corriente necesaria al motor de arranque para que éste a su vez encienda el motor principal.

Teniendo la capacidad de acumular la corriente que es enviada por el sistema eléctrico del coche a través del generador de corriente alterna, la batería nos permite encender el coche con tan solo girar la llave, pulsar un botón o tras la lectura de nuestra huella digital.

Tipos de baterías de coche

Cada coche tiene un tipo de batería recomendada, de diferentes amperajes, diferentes materiales y diferentes formas de fabricación. Eso, entre otras cosas que describiremos a continuación, marca la diferencia en el uso y el costo de cada una.

Tipo de baterías de coche

Baterías de bajo mantenimiento o de celdas húmedas

Suelen ser las más económicas y, por consiguiente, las más comunes.

Tienen como ventaja la poca o ninguna necesidad de mantenimiento y consisten en un acumulador con una serie de placas aisladas y selladas (para evitar derrames y filtraciones), sumergidas en un fluido que no se evapora.

Estas baterías, cuando finalizan su vida útil sencillamente deben ser sustituidas, lo que no causa mayor problema teniendo en cuenta su valor.

Baterías de aleación de calcio

Son casi tan comunes como las de celdas húmedas. Tampoco requieren mantenimiento pero sí se debe estar atento para evitar que se sobrecarguen puesto que podrían sufrir daños que, en la mayoría de los casos, son irreparables.

Consisten en un acumulador cuyas placas están hechas de una aleación de calcio que reduce la pérdida de líquido. Tienden a ser más duraderas que las de celdas húmedas pero, como hemos dicho, tienen la desventaja de ser propensas a sufrir una sobrecarga.

Tipo de baterías calcio

Baterías de iones de litio

Usan la misma tecnología que las baterías de los teléfonos móviles y son muy livianas pero muy costosas, por lo que es poco probable encontrarlas en un vehículo de fabricación en serie.

Están reservadas casi en su totalidad para vehículos de alta gama, aunque también pueden encontrarse en algunos vehículos eléctricos.

Baterías de ciclo profundo

Es poco probable conseguir coches que utilicen estas baterías. Podrían encontrarse en algunos coches eléctricos y la razón principal es que, a pesar de contar con una mayor capacidad de carga y de poder otorgar energía durante mucho más tiempo que las anteriores, se descargan más rápido.

Todo lo anterior y su elevado costo las hacen casi exclusivas para el uso náutico, para carros de golf, y también como acumuladores de electricidad obtenida con aerogeneradores o paneles solares.

Baterías VRLA de Gel y de AGM

El interior de estas baterías viene sellado y contiene gas presurizado en estado líquido. Sus siglas en inglés significan “Ácido de plomo regulado por válvula” (Valve regulated Lead Acid).

Están completamente selladas y la ventaja es que no hay manera de que puedan perder líquido. Estas baterías, a su vez, se subdividen en dos grupos:

  • Las de Gel, que usan silicona para hacer el ácido más sólido, dando una apariencia parecida a un gel.
  • Las AGM, que no usan gel ni agua, sino que usan un separador de fibra de vidrio que mantiene el electrolito en su lugar.

Tipo de baterías gel

Duración media de una batería

Aunque hay baterías que con el mantenimiento adecuado podrían durar hasta 7 años, el promedio de vida útil de una batería para un coche es de 4 años.

Existen al menos dos señales que podrás reconocer y que le indicarán que la batería debe ser reemplazada:

  • El motor de arranque gira lento o deficientemente: indica que la batería puede estar perdiendo carga. Revísala con tu mecánico de confianza y que éste te indique qué hacer con ella.
  • La batería está hinchada: en este caso, sustitúyela inmediatamente. La batería ha sufrido un desperfecto interno (corto circuito) y corre el riesgo de explotar.

¿Cómo se hace el mantenimiento de la batería de un coche?

La durabilidad de una batería está estrictamente ligada al cuidado que se le dé al coche, así que sigue estos consejos:

  • Identifica la batería: es una caja de plástico que tiene dos terminales cilíndricos, de plomo.
  • Revisa el agua de la batería periódicamente: en caso de que la batería no sea sellada, levanta las tapas de llenado cada 2 ó 3 meses y verifica el nivel de agua. De estar bajo, rellénalo con agua destilada usando un embudo y teniendo cuidado de no excederte. Vuelve a taparla.
  • Limpia los terminales de la batería: pasa un cepillo de alambre por la superficie de los terminales cada 6 u 8 meses. Hazlo con delicadeza para evitar que se desgasten.
  • Cubre la batería con grasa: con el fin de evitar sulfatos en los terminales, se recomienda aplicar en ellos, una vez sean limpiados, una capa de grasa que resista altas temperaturas.
  • Inspecciona el voltaje de la batería: Cada 5.000 km. es recomendable que le pidas a un mecánico o electricista que revise el voltaje de la batería. Él debe tener un dispositivo para hacer dicha medición (un voltímetro o multímetro).
  • Revisa el aislante de la batería: si el coche incluye material aislante que recubra la batería, es bueno que revises cada cierto tiempo que se mantiene en su lugar. Recuerda que éste evita el sobrecalentamiento de la batería.

Tipo de baterías

  • Revisa tu vehículo en el tiempo determinado por el fabricante: cada 3.000 kilómetros o 3 meses (lo que suceda primero), lleva el coche al mecánico para hacer una revisión rutinaria en la que comprobarán el estado de la batería.

Si después de hacer estas comprobaciones todo está en orden, puedes encender el coche y disfrutar del paseo.

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