☑️ Como funciona un nebulizador para el control de plagas

Conoceremos como funciona un Nebulizador en el control de plagas y también otro tipo de máquinas parecidas las cuales se emplean en trabajo similares.

Tipos de Nebulizadores

Un Nebulizador térmico consiste en producir una niebla muy densa con plaguicida o desinfectantes mezclados con aceites, y dependiendo de la potencia de la maquina, medida en caballos de fuerza.

Este sistema de agitación del líquido ocasionado por una inyección de aire. Estos disparos de la maquina se controlan a través de una rosca que se encuentra en el extremo superior de la misma.

Debemos diferenciarlas de otras máquinas tales como los Pulverizadores o bien sean las ULV.

Pulverizadores: Son los que tradicionalmente son utilizados para el exterminio de la plagas, son menos eficaces que los nebulizadores ya que tienen un sistema que pulveriza gotas de alrededor de unas 100 o 200 micras, además hacer un trabajo con este tipo de maquinaria consume mucho tiempo y por consiguiente necesita más mano de obra en caso de que quiera que sea eficiente el trabajo, debido a sus características suele usarse para jardines o patios.

ULV: Esta máquina es muy recomendada porque el tamaño de las gotas que crea tienen el peso y tamaño ideal para adherirse a los insectos, por otra parte el químico puede flotar alrededor de unos 10 minutos después de la aplicación y alcanzar a sitios donde los microorganismos se alojan y así lograr un trabajo más eficaz.

Si buscas un buen trabajo, te aconsejamos que de ser posible, y siempre teniendo en cuenta el tipo de plaga a eliminar, el servicio que contrates incluya el uso de nebulizadores, ya que esta máquina tiene un mejor rendimiento y alcanza a lugares inaccesibles donde se pueden alojar diferentes tipos de insectos.

Para hacer esta clase de trabajos debemos de tener todo tipo de prevenciones, entre estos, llevar guantes, mascarillas y un mono aislante para que el veneno no impregne la ropa. Para los habitantes del sitio donde se ha fumigado, se calcula el tiempo que se deben de evacuar dependiendo del tipo y la cantidad de químicos que se vayan a suministrar a dicho sitio.