☑️ Basura electrónica, un problema latente a tratar de controlar

Los habitantes de los países desarrollados generamos al año 50 millones de toneladas de basura electrónica, según datos de Basel Action Network, una organización internacional que lucha contra la exportación de basura tóxica a los países más pobres. Si nos fijamos solo en lo que nos corresponde a los españoles, cada uno de nosotros somos responsables de 20 kilogramos anuales de este tipo de basura.

Y aunque llevamos tiempo con las infraestructuras necesarias para un correcto reciclado de estos aparatos, el 75% de los mismos desaparece de este circuito oficial de reciclado. Para tratar de paliar dicha situación, el Gobierno acaba de aprobar una nueva normativa de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE).

La realidad que se vive en nuestro país con respecto a este tipo de reciclado necesita importantes mejoras. Recientemente, el Consejo de Estado ha denunciado el fraude que existe en el reciclado de electrodomésticos. A ello se suman las peticiones de Bruselas que desde hace tiempo exige a las autoridades de nuestro país que acaben con esta situación que nos posiciona en la cola de los países europeos con menor cuota de recogida de dicho residuos. La pregunta es si el nuevo Real Decreto aprobado será suficiente para acabar con este circuito de fraude.

Aparatos electrónicos en vertederos incontrolados

Tal vez antes de continuar sería conveniente saber cómo y porqué se genera esta situación. Desde hace un tiempo, todos los españoles al comprar un aparato eléctrico o un electrodoméstico, pagamos una cuota para su reciclado. Pues bien, según denuncia en su informe el Consejo de Estado, las empresas que venden estos aparatos solo dedican el 21% del dinero cobrado para el reciclado, a este fin. Ello supone que dos terceras partes de dichos aparatos contaminantes terminan en chatarreros incontrolados.

Al hilo de esta situación, la Asociación de Empresas de Residuos y Recursos Especiales de España (ASEGRE) señala el escaso porcentaje de basura electrónica que se recicla en sus plantas. De hecho, esta asociación afirma que a sus instalaciones solo llega el 30% de los residuos de este tipo de aparatos. Las infraestructuras creadas para que la cadena de reciclaje sea efectiva llevan unos diez años funcionando, sin embargo, no todo el flujo llega a incluirse en este engranaje. Y ello supone no solo un problema económico y medio ambiental, sino también de salud pública por todos los componentes tóxicos que contienen estos aparatos.

Las posibilidades del nuevo Real Decreto para el reciclado y la reutilización

La anterior normativa vigente hasta ahora, como vemos, no ha conseguido aportar soluciones a esta situación, ¿podrá hacerlo la actual? Habrá que esperar un tiempo prudencial para ver los resultados. Pero de momento quizás sería conveniente conocer cuáles son nuestro derechos y obligaciones en esta cadena de reciclado.

El nuevo Real Decreto ha puesto especial cuidado precisamente, en concretar medidas que mejoren la trazabilidad de estos residuos y sus requisitos técnicos de tratamiento. Regula, asimismo, la participación en este engranaje de los distintos agentes que participan en el mismo. Uno de los principales objetivos de la normativa es que a partir de 2019 se recoja de forma separada el 85% de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

La nueva normativa establece objetivos específicos para la reutilización de entre el 2% y el 3% a partir de 2017 .

Desde ahora, las superficies comerciales de más de 400 metros cuadrados, deberán aceptar, de manera gratis, los pequeños aparatos electrónicos o eléctrico de los cuales los consumidores queramos desprendernos, como por ejemplo, un teléfono móvil. Y las empresas que vendan este tipo de aparatos por Internet, también deberán garantizar esta entrega de los residuos, al igual que en las tiendas físicas.

Por otro lado, se fomenta la preparación para la reutilización, y que de esta manera, se pueda poner en el mercado nuevamente el mismo aparato. Así, el objetivos es que en 2017, se preparen para su reutilización el 2% de los grandes electrodomésticos y el 3% de aparatos de informática y telecomunicaciones de pequeño tamaño. Es una medida de actuación que potencia la sostenibilidad que necesita nuestra sociedad.

Basura electrónica

Problema global

Estamos, obviamente, ante una norma compleja y que afecta a muchos actores de distintos ámbitos. Habrá que esperar a comprobar si realmente es efectiva y acaba con el descontrol que existe actualmente en nuestro país en materia de reciclado de aparatos eléctricos y electrónicos.

Pero lo que si parece evidente es que se trata de un problema global, que necesita de eficaces mecanismos de control en todo el proceso para evitar también la derivación de basura electrónica ilegal a países menos desarrollados.

No podemos olvidar que Europa y Estados Unidos son los principales exportadores de este tipo de residuos y sus principales receptores China, India, Nigeria, Ghana, Costa de Marfil, República de Benin y Liberia. Un estudio de la publicación Environmental Sciencie & Techology ha puesto de manifiesto que buena parte de dichos residuos llega a estos países de manera clandestina. Obviamente, algo tiene que cambiar.

Aquí os dejamos una información elaborada por la Fundación Ecolec en la que se muestra paso a paso cómo es el proceso de reciclaje al que se somete a este tipo de aparatos.