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Crecen las cooperativas como alternativa al oligopolio eléctrico

Las continuas subidas de la luz han provocado la reacción de los consumidores. A pesar de que finalmente el incremento de la luz en el primer trimestre del año se ha fijado en un 2,3%, después de ser anulada la última subasta, los consumidores han comenzado a movilizarse para protestar contra el oligopolio eléctrico y pedir un cambio de modelo energético. En este contexto se abren hueco en el mercado nuevas cooperativas que apuestan por las energías renovables. ¿Sabes cómo funcionan?

Es difícil para el consumidor entender realmente qué provocó la desorbitada subida de la luz prevista para el mes de enero. Después de anunciar que el incremento de la factura rondaría el 11%, al final todos respiramos cuando solo subió un 2,3%. El problema es que ahora consumidores y empresas estamos pendientes de que el Gobierno decida cómo se va a fijar el precio de la luz a partir del mes de marzo.

Pendiente queda también cómo reducir el déficit de tarifa que ronda los 3.500 millones de euros. Una remora que arrastra el sistema eléctrico español que lejos de reducirse a pesar de las continuas subidas de la luz, se incrementa cada año. La negativa del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, a que se incorporase esta partida anual a los Presupuestos Generales del Estado ha retrasado todavía más los planes del Gobierno para reducir el déficit.

Ante esta situación las movilizaciones y campañas en contra de la política energética y, sobre todo, del precio de la luz, son cada vez más numerosas. Consumidores, asociaciones y empresas vinculadas con las energías renovables han puesto en marcha diversas iniciativas para conseguir que el Gobierno cambie la política energética.

Las cooperativas eléctricas solo comercializan energías renovables  

Las cooperativas eléctricas existen en el mercado español desde los años veinte. Surgieron como empresas encargadas de llevar y distribuir la energía eléctrica en las zonas rurales donde no llegaban las grandes empresas. Desde sus inicios se han caracterizado por favorecer la participación de los socios y tener un carácter de empresa social. Sin embargo, los sucesivos cambios en el mercado energético provocaron que estas cooperativas fueran desapareciendo hasta quedar reducidas a una veintena que todavía subsisten, principalmente, en la Comunidad Valenciana.

Pero en los últimos años han surgido en el mercado español otras cooperativas como alternativa al oligopolio existente en el mercado energético, formado por cinco grandes compañías agrupadas en la patronal Unesa (Iberdrola, Gas Natural Fenosa, Endesa, EDP y E.On). La característica que define a estas nuevas cooperativas es que sólo ofrecen energías renovables.

Dentro de este grupo de cooperativas que aglutinan a más de 13.000 consumidores destaca en Cataluña Som Energía, la más grande con más de 12.000 socios. En 2001 inició la comercialización de electricidad verde certificada y la construcción de la primera cubierta fotovoltaica en Lleida, que un año después ya generaba energía. Su objetivo es cubrir la demanda energética de sus socios con sus propios proyectos centrados en energía solar fotovoltaica y una planta de biogás que están construyendo en Lleida.

En el País Vasco se puso en marcha hace dos años la cooperativa GoiEner que cuenta en la actualidad con más de 1.100 socios. GoiEner solo comercializa electricidad verde avalada por los certificados de garantía de origen.

En Andalucía es Zencer la cooperativa que hace apenas un año ha comenzado su actividad para proporcionar energía limpia a sus socios. Para ser usuario hay que hacerse socio de la cooperativa y solicitar el contrato de suministro según la tarifa más adecuada a cada consumidor.

El proyecto más reciente ha surgido en Cantabria donde Enerplus comenzó a operar en 2013. En pleno proceso de captación de socios se presenta como un proyecto cooperativo de generación y consumo de energía renovable con el que se quiere recuperar la soberanía energética.

Además, fomentan la participación activa de los socios en el funcionamiento de la cooperativa. Un sistema que rompe con el mercado eléctrico vigente que pese a estar liberalizado funciona casi en régimen de oligopolio sin apenas competencia entre las empresas y sin espacio para los pequeños productores de energía.

Las cooperativas de energía renovable no ofrecen un precio más barato pero sí garantizan que la energía que comercializan procede de fuentes renovables: eólica y fotovoltaica, biomasa o biogás. El funcionamiento es similar en todos los casos, se realiza una aportación para entrar en la cooperativa –fijada en 100 euros- y a partir de ahí se puede participar en la toma de decisiones de la cooperativa sobre los proyectos en los que invertir. De esta manera se rompe con la pasividad del consumidor que ahora no tiene poder de decisión en cuanto a la energía que consume.

El modelo de cooperativa de energía renovable funciona desde hace décadas en otros países europeos con notable éxito. En Alemania la cooperativa EWS cuenta con 135.000 clientes y Greenpeace Energy más de 110.000 clientes; en Bélgica destaca Ecopower fundada en 1991 con más de 38.000 clientes y en Francia Enercoop ha alcanzado los 10.000 miembros.

En un futuro, las cooperativas españolas aspiran a alcanzar cifras similares y situarse como un competidor fuerte para conseguir que el mercado energético cambie de las energías fósiles a las energías verdes. ¿Crees que será posible que estas cooperativas acaben con el oligopolio eléctrico?